Volviendo a San Juan (Guatemala) 2012

Este año he vuelto a tener la oportunidad de viajar a Guatemala con la Fundación Quetzal.

Como los  dos otros años que he visitado “el país de la eterna primavera”, lo he hecho en el mes de Agosto.

Hemos pasado un mes en San Juan la laguna, a pies del lago Atitlan, (el lago más bello del mundo) es su traducción en Tsutujil, el idioma del departamento de Solola, donde se encuentra este precioso trocito de planeta…

Guatemala es un país que no te deja indiferente… solo aterrizar empiezas a darte cuenta que es  muy distinto al nuestro… en Guatemala ciudad la contaminación, el ruido de los coches, sumado al desorden pasa al primer plano de tu atención.

Viajando con la Fundación Quetzal uno se despide pronto de la capital y rápido nos ponemos en carretera por la revirada nacional que nos llevará hacia Sololà…

El viaje es un pequeño espectáculo de lo que es el país… niños cruzando la carretera, perros, TUC TUC a velocidad de tortuga por la nacional… motoristas sin casco con toda la familia a  bordo… en poco rato tienes una idea de lo que es saltarse todas las normas de tráfico en algo más de 180 Km. aprox. hasta el desvío de Solola.

La carretera que nos llevará a San Juan, es propia de un tramo de una prueba para motos de enduro… baches del tamaño de una piscina… etc… Sin duda es una buena prueba para nuestros huesos, y para nuestro espíritu más aventurero…

Al llegar a San Juan, solo entrar ves un poco de más orden… la verdad es que sorprende… acabamos de pasar San Pablo, el pueblo vecino… y no tienen nada que ver… calles asfaltadas, papeleras, gente paseando tranquilamente… la sensación de paz y tranquilidad domina esta pequeño pueblo.

Durante el mes que hemos estado hemos realizado muchos trabajos, muchas pequeñas cosas que se van sumando y hacen que el viaje haya valido mucho la pena… Los trabajos en escuelas, hospitales, centros de atención especial a niños discapacitados, clases particulares a niños con problemas, una improvisada  peluquería, clases matemáticas y escritura a las mujeres del pueblo. También hemos dado una mano de pintura a la casa en su interior. Esto es solo un resumen de los trabajos que se han realizado, sin duda la vivencia va mucho más allá. A nivel de convivencia es una bonita experiencia, personas de diferentes lugares hemos sabido convivir durante un mes sin ningún tipo de problema y no solo eso, sino que hemos sido capaces de sacar el lado más positivo de nosotros mismos durante la estancia, (hablo por mis compañeros, no me incluyo) ellos tendrán su opinión.

Mi reflexión del viaje es que sin querer cambiar las costumbres de unas personas, que tienen una historia muy aferrada a su cultura Maya y siguen respetando muchas costumbres e ideas, de esta cultura.

Vale la pena aprender algunas cosas de ellos, podemos colaborar, y creedme se nota la ayuda pero debemos saber ayudar, y en este sentido creo que la fundación lo hace muy bien, el respeto, y el comprender que no vamos a cambiar a nadie es un ideal básico que no debemos perder.

Felicito a mis compañeros: Ana, Rocío, Eulalia, Jesús, Adria, Magi, y a la “jefa” Paquita, de la cual no voy a decir nada… porque se que no le gusta mucho… solo le dedico esta frase que leí este verano en Guatemala.

“Hacer es el mejor método de decir”.

Con todo el cariño

Guillem.

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